Lugar de encuentro para el desarrollo personal de las cualidades de liderazgo, imprescindibles en toda persona proactiva, con funciones de dirección, conducción y formación de RR.HH.
lunes, 9 de enero de 2017
martes, 31 de mayo de 2016
PARA
EL DESARROLLO, MATERIA PRIMA CLAVE:
MATERIA GRIS
Un examen de
PISA mide la relación entre disciplina y
conocimiento. Japón,
China, Corea, EEUU y Europa occidental muestran una correlación positiva pero
Kazakhstan, Rusia, Perú y Colombia no. México, Perú, Chile y Brasil, en
América Latina , mejoraron en los últimos años. El que
más progresó fue México y el que menos lo hizo fue Brasil. Argentina no tuvo variaciones. La
disciplina en el aula argentina es la peor en el ranking mundial.
También detectó, el examen PISA 2009, una expansión de la desigualdad
y la pobreza. La mayor inversión en educación no se tradujo en igualdad
de oportunidades. En
ciencias, matemáticas y comprensión de textos, Argentina se situó en el puesto
58 entre 65 países.
Autoconocimiento. El
estudiante medio desconoce cuán productivo es para estudiar. Se compara con sus
pares y adopta los parámetros de normalidad de su grupo. Prefiere ser normal que ser mejor. Productividad en el estudio es el coeficiente entre el tiempo empleado
y el esfuerzo realizado con los resultados obtenidos. Sin productividad
ni pensamiento estratégico falla al planear. Y el que falla al planear
planea fracasar.
Hay tests para
medir la comprensión en la lectura, en la escucha, la capacidad de observación.
Investigaciones sobre técnicas de estudio, concentración, memoria, facilidad de
palabra oral y escrita, creatividad, resolución de problemas y orientación
vocacional.
No
es bueno leer rápido si lo que entra por un oído se escapa por el otro, ni
distraerse a cada rato. Estudiar usando la fuerza bruta provoca cansancio y
rendimientos decrecientes.
Se puede mejorar lo que se puede medir. Pregúntele a
un estudiante si conoce su nivel de velocidad y comprensión en la lectura. Le
contestará que no. Esta es la fórmula:
PLM= (palabras
leídas por minuto) = palabras leídas sobre tiempo empleado. Un lector muy
lento lee entre 20 y 50 palabras por minuto. Los mejores lectores superan las
500 palabras y los aventajan también en comprensión.
No saber
administrar el tiempo impide llegar preparado al día del examen. No presentarse
a rendir se decide días antes de la fecha, lo que revela una clara pérdida de
tiempo.
Los griegos
afirmaron la importancia del autoconocimiento de las fortalezas y debilidades,
de las oportunidades para mejorar y las amenazas de mantener el status quo. El
pensador estratégico sabe dónde está hoy, dónde quiere estar mañana y qué hará
para conseguirlo.
Benchmarking. Así como el
pez es el último en advertir que el agua existe, porque es su medio natural, el
estudiante no advierte sus fallas. Una forma de mejorar es compararse con
modelos de excelencia. El benchmarking es confrontar con las mejores prácticas:
¿Qué
puedo mejorar? ¿Quién será mi modelo? ¿Qué diferencias nos separan? ¿Cómo
cerrar la brecha? Elegir bien el blanco es crucial, luego hay que seleccionar
la ruta
Cuanto más
lo decepciona su desempeño, más rebaja su autoestima.
El envidioso no tiene un deseo genuino de mejorar, quiere ver al otro destruido.
Admitir la superioridad de alguien permite tomarlo como modelo. La admiración
es una fuerza psicológica potente.
PNL, Programación neurolingüística.
La admiración se hace emulación y deseo de igualar al modelo. La PNL enseña a ver
cómo organizamos el mundo en nuestra mente. Usa la comunicación para crecer,
conocer mejor a los demás y conocerse a sí mismo.
Casi todo se aprende por imitación. Aprender es modificar la memoria
incorporando lo nuevo y adquirir así la capacidad para enfrentar los desafíos
que presenta la vida.
El drama no es copiar sino
imitar malos ejemplos, no saber usar el conocimiento ni modificarlo, o tener un
radar para captar lo que quieren los demás en vez de hallar la brújula del
autoconocimiento para alumbrar el propio camino.
Cambiar de método. Einstein definió la locura como querer mejorar pero
seguir haciendo lo mismo. La diferencia
entre los cerebros de alto y bajo rendimiento no está en el hardware, que es
similar, sino en el software que lo hace funcionar.
En la década del cerebro -1990-2000- las neurociencias pudieron
observan al cerebro mientras piensa. Sus avances no fueron aprovechados por la
educación.
Si resucitara
un maestro del siglo XIX podría dar sus clases sin problemas. El niño aprende
naturalmente, antes de ingresar a la escuela, allí se le enseña artificialmente.
Se empieza a morir cuando se deja de aprender,
vivimos aprendiendo. No
basta con saber, hay que saber hacer. Resulta
difícil desaprender malos hábitos, de tanto repetirlos se automatizan las
conexiones neuronales. Se aprende menos viendo o escuchando que haciendo y
corrigiendo errores. Con
la capacidad de hacer no se nace, se hace. El hacedor
ejecuta lo que otro no puede o no quiere. Las claves son el entusiasmo y la voluntad.
Inteligencia múltiples. Si
alguien comprueba su bajo rendimiento suele visitar al médico, pero eso no se
soluciona con pastillas. Si va al psicólogo advertirá que el psicoanálisis
requiere mucho tiempo. La mejor alternativa es aprender cómo funciona su
cerebro y saber utilizarlo. Hay que descubrir al genio interior que nos habita,
como descubrir la teoría de las inteligencias múltiples. Cuando la vocación
emerge se debe desarrollar la energía, integrándola con inteligencias
complementarias: emocional, creativa, estratégica y social. Poder inteligente
es querer con eficacia.
Séneca decía que no hay vientos favorables para el
que no sabe a dónde quiere llegar. Sin
neuróbica -entrenamiento mental- el hombre es la cenicienta de las
neurociencias. Ciencia sin conciencia en ceniciencia. El mejor laboratorio mental
debería ser el aula.
La materia prima esencial. Noruega tiene
el fondo soberano más grande del mundo. Convierte la materia prima de sus
recursos naturales en materia gris. El
populismo dice repartir la riqueza pero es una fábrica de pobres.
La educación es la industria pesada de un país, ya que fabrica los ciudadanos
del futuro.
No es la gente el problema, los ciudadanos de países populistas
triunfan en el mundo. No es el tamaño del país. Japón importa todo, no tiene
recursos naturales y su pequeño territorio es una fábrica flotante. Suiza no
tiene cacao y produce el mejor chocolate, los mejores relojes y es la caja
fuerte del mundo. No es la historia. Países antiguos como Egipto eternizan la
pobreza y otros de 150 años como Australia son ricos. Es la educación.
Finlandia hace 10 años dijo: somos pobres, debemos educar e igualar
oportunidades. Hoy tiene el 3% de pobreza infantil, corrupción cero y lidera en
educación. Es la
ideología. China progresó cuando la cambió: no importa el color del gato sino que cace ratones.
La maldición populista es la maldición de los recursos naturales. La
materia prima clave de un país es la materia gris, la que sólo se hace valiosa
con una buena educación. Mirar sólo a corto plazo puede matar al largo
plazo. Como el futuro no existe, debemos inventarlo.
domingo, 29 de mayo de 2016
Ken
Blanchard es el creador de un sencillo modelo de liderazgo muy utilizado
por las corporaciones para mejorar las dotes de mando de sus gerentes
En principio, Blanchard distingue entre
dos factores dentro del esquema: capacidad y
compromiso del empleado.
Luego, se distinguen cuatro
estilos de liderazgo diferentes. ¿Cuál elegir?
1) ¿El empleado está poco capacitado y muestra un bajo compromiso? Dígale al empleado lo que tiene que hacer y siga de cerca su desempeño.
2) ¿El empleado es poco capaz pero está altamente motivado? Establezca una comunicación en dos sentidos. Dígale al empleado lo que debe hacer pero manténgase abierto a sus sugerencias sobre posibles modos de mejorar los resultados.
3) ¿El empleado está altamente capacitado pero manifiesta un limitado compromiso? Deje las decisiones operativas en manos del empleado. Dedique todas sus energías a motivarlo y brindarle la confianza que necesita.
4) ¿El empleado está altamente capacitado y muestra un elevado compromiso? Transmita al empleado sólo los grandes lineamientos estratégicos pero no lo obstruya en la tarea. Utilice el factor empowerment.
1) ¿El empleado está poco capacitado y muestra un bajo compromiso? Dígale al empleado lo que tiene que hacer y siga de cerca su desempeño.
2) ¿El empleado es poco capaz pero está altamente motivado? Establezca una comunicación en dos sentidos. Dígale al empleado lo que debe hacer pero manténgase abierto a sus sugerencias sobre posibles modos de mejorar los resultados.
3) ¿El empleado está altamente capacitado pero manifiesta un limitado compromiso? Deje las decisiones operativas en manos del empleado. Dedique todas sus energías a motivarlo y brindarle la confianza que necesita.
4) ¿El empleado está altamente capacitado y muestra un elevado compromiso? Transmita al empleado sólo los grandes lineamientos estratégicos pero no lo obstruya en la tarea. Utilice el factor empowerment.
Kenneth
Blanchard y Paul Hersey, plantean en su modelo de Liderazgo Situacional, que
los gerentes deben utilizar varias formas de liderazgo, dependiendo de la
situación en la que se encuentren. El Liderazgo Situacional permite el análisis
de la situación y la evaluación de las necesidades para que se utilice el
estilo que se acomode a la situación presente. Este modelo tiene en cuenta para
su aplicación las capacidades de los empleados en sus áreas de trabajo y su
compromiso con las tareas.
Concepto de
“Madurez” del empleado en el Liderazgo Situacional
El factor situacional
más importante, que determinará el comportamiento más eficaz de un líder, para
obtener resultados a través de sus colaboradores, poniendo más o menos énfasis
en cada una de las dos variables descritas (conducta de tarea y de relación),
es el nivel de madurez del colaborador.
El estilo de dirección
tiene que acomodarse a la medida de cada colaborador.
Nivel de madurez de
los colaboradores.
La “madurez” se define, según la teoría de
Liderazgo Situacional, como “la capacidad de formular metas altas, pero
alcanzables; la disposición y la habilidad para asumir responsabilidades; la
experiencia, la formación y las competencias profesionales, de un individuo o
de un equipo de trabaio, para realizar una determinada tarea o desempeñar una
función “.
Estas
variables de madurez deben ser consideradas solamente en relación con la
ejecución de una tarea específica. El individuo no es maduro o inmaduro en un
sentido total, sino que puede comportarse con un alto grado de madurez en una
determinada función de su puesto de trabajo, mientras que en otro tipo de
actividad estaría en su “nivel de incompetencia”.
El concepto básico de esta teoría es el
siguiente: si tenemos que lograr un determinado resultado, por medio de un
colaborador poco maduro, el estilo de dirección más adecuado sería aquel en que
el jefe pone máximo acento en la conducta directiva de tarea (dar órdenes,
supervisar, etc.) y menos acento en la conducta de apoyo y de relación.
A medida
que el nivel de madurez del empleado aumenta, en relación con el logro de un
objetivo específico o el desempeño de una función, el jefe debe ir reduciendo
progresivamente la conducta de tarea (manteniendo una supervisión menos
estrecha) e ir aumentando paulatinamente la conducta de relación (reconociendo
el trabajo bien hecho y manteniendo una comunicación frecuente), hasta que el
colaborador alcance con más eficacia sus objetivos.
En la
medida en que el colaborador llegue a un nivel alto de madurez psicológica y
profesional, el líder no solo disminuirá la conducta de tarea sino que hará lo
mismo con la de relación. Este comportamiento del líder impulsará al
colaborador a crecer más en su madurez y a desarrollarse en el ámbito laboral.
El estilo de dirección
que utilice un líder debe ser congruente con el nivel de madurez de cada
colaborador y de cada equipo de trabajo.
La
teoría del Liderazgo Situacional considera la madurez bajo dos dimensiones: madurez
profesional y madurez psicológica.
Madurez
Profesional
Aptitudes.
Formación.
Competencias.
Experiencia.
Capacidad
de solución de problemas. .
Cumplimiento
de plazos y compromisos.
Madurez: Psicológica
Voluntad
para asumir responsabilidades.
Autonomía.
Confianza
en sí mismo.
Interés.
Constancia.
Motivación
de logro.
Resumiendo, podemos afirmar que: persona madura es
aquella que tiene un adecuado nivel de aptitud (puede), de personalidad (es), de
formación (sabe) y de motivación (quiere) ; en suma : que es eficaz.
¿QUE ES LA VISION HOLISTICA?
La palabra holístico (integral)
es originaria de la palabra griega "holos" y significa la observación
de algo desde el punto de vista funcional a partir de todas sus partes e
interrelacionarlas unas con otras como un todo. Se trata de un modelo funcional
y no estático, integral y no dividido, incluyente y no excluyente,
ampliado y no limitado, total y no aislado.
Ya desde
las épocas mas remotas hasta nuestros días los místicos siempre han manifestado
que las relaciones de todos los fenómenos naturales pertenecen a una unidad:
todas las cosas eran vistas como las manifestaciones de algo superior y
unitario.
Según
el físico Fritjof
Capra en su
libro" el Tao de
la física" los siglos
XX y XXI están revelando que lo holístico parece ser una realidad universal: la
revisión de las partículas subatómicas, los componentes de la materia y sus
fenómenos básicos están interrelacionados y dependen unos de los otros.
De la
misma forma en las ciencias de la salud se tiene el organismo humano que
está compuesto por células, órganos, aparatos, sistemas, dientes,
maxilares, amígdalas etc. Todas estas estructuras y componentes no
pueden ser vistas aisladamente sino relacionados entre sí a
nivel físico, mental y hasta espiritual.
MANAGEMENT
Ocho prácticas de los líderes holísticos
Ser el primero en cambiar. Deshacerse de viejos hábitos y probar cosas nuevas Equivocarse. Mostrarse vulnerable. Interrogarse. Ser sincero. Tener el valor de compartir las ideas aún cuando les falte maduración.
Eliminar la brecha "promesa-realidad". Prometer y, luego, describir los pasos que llevarán hasta lo prometido. Tomar acciones de inmediato. Con cada paso anunciado y cumplido, la credibilidad aumentará y la gente lo seguirá. Esto también ocurrirá aun en los momentos críticos.
Decirlo todo y hacer las preguntas
difíciles. Muchos
líderes tratan de ocultar los problemas de la compañía a sus empleados y al
público, a menudo empeorando la situación. Los secretos son el caldo de cultivo
de la corrupción, el abuso del poder y las luchas internas. La honestidad
incentiva la confianza.
Ser duro y empático al mismo tiempo. Ser duro y claro respecto de lo que
debe ser hecho, pero también comprensivo cuando se trata de la suerte de cada
individuo, ya que sus problemas personales inciden directamente en su
desempeño.
Mantener la visibilidad. Estar ahí. Para que sus seguidores confíen en usted no basta con que lo vean
en la tapa de Business Week. Vaya a la sala de ventas, al comedor, al
laboratorio de investigación y desarrollo.
Fijar la vista en el premio. Para que su gente ponga el foco en el cambio, usted debe hacerlo primero. No se ocupe de coleccionar membresías en directorios prestigiosos. Aférrese a su misión, y su gente también lo hará.
No apegarse a las victorias de corto
plazo. Los proyectos de cambio son carreras
de larga distancia. Claro que se necesitan algunas victorias iniciales, pero no
hay que perder de vista el objetivo a largo plazo.
Usar medios modernos. ¿Quiere que sus empleados usen los
sistemas de la empresa? Sea el primero en utilizarlos. Sea creativo. Establezca
una "sala de chat" en la que cualquiera pueda hacerle preguntas y
respóndalas personalmente. Las redes sociales están al alcance de todos. Los
Grupos de whatsapp son muy útiles.
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