martes, 3 de noviembre de 2015



¿CUAL ES EL ORIGEN DE UN LÍDER?


Por: Lic. B.A. Karin Hiebaum

karin.hiebaum@chello.at


Entre los profesionales del management hay una pregunta que siempre ha suscitado cierto interés: "El líder, ¿nace o se hace?". Las respuestas en ningún caso son uniformes. Algunos directivos apuestan por que el líder nace; otros, que se hace; y los más, piensan que el líder es un poco de todo: nace, pero también se hace.

Mi visión personal, sin embargo, se aparta algo de las anteriores propuestas. Más que hacerse, al líder -en buena medida- le hacen. La educación es el auténtico baluarte del liderazgo.

"La clásica pregunta que la gente se hace en torno al liderazgo es ésta: el líder, ¿nace o se hace?. Puede que al plantearse la pregunta, flote en el ambiente la idea de un liderazgo carismático, unido al poder, a la sangre o a factores de otro orden (religiosos, familiares, etc.) En algunos casos incluso puede tratarse de hijos de líderes famosos, que en alguna forma podría afirmarse que han heredado de sus padres esa condición o, al menos, esa inclinación que puede convertirse en vocación para ellos. Sinceramente pienso que son casos minoritarios en torno a los cuales, sobre todo hoy en día, no cabría apoyarse la tesis de un  liderazgo hereditario como tesis dominante a la hora de explicar el fenómeno.



Los líderes en el sentido tradicional del término saltan desde la mente sin dificultad porque son sinónimo de grandes hombres (Alejandro Magno, Julio César,  Gandhi, etc.) Más recientemente podríamos decir Einstein, John F. Kennedy, Juan Pablo II, Gorbachov, la Madre Teresa de Calcuta, Walea, Mandela, o unos cuantos grandes generales, deportistas o  científicos. Figuras de primer orden que ha ejercido una influencia notoria como forjadores de la sociedad actual.



No ponemos en esa categoría personajes como Hitler, que pueden representar un tipo de liderazgo a nuestro modo de ver deficiente en un aspecto fundamental que son los valores, lo cual de por sí lo reduce a una influencia carismática pero manipuladora sobre las masas. Digamos que es el liderazgo o mal llamado liderazgo de ese tipo de  hombres excepcionales en su capacidad para el mal.

Sin entrar a discutir este tipo de liderazgo, cabría afirmar que no es el que primariamente nos interesa cuando tratamos de responder a la pregunta si el líder nace o se hace. No estamos averiguando por los líderes que nacen o que heredan esas características, ni aquellos que por su grandeza han ejercido una particular influencia en las colectividades. Nos parece que encarna un  tipo de liderazgo muy digno de ser tenido en cuenta.



Pero aquí nos preguntamos más bien por un liderazgo que tiene que ver con el grupo humano que rodea al líder, con la comunidad en la que ejerce su influencia. Entonces la superficie para encontrar esos líderes, se torno más amplia, porque no necesariamente se está pensando en grandes personales de la historia o del acontecer mundial.



Para responder si el líder nace o se hace quisiéramos preguntarnos por un liderazgo que dependa más del efecto del líder en los seguidores que de la personalidad misma del líder o de sus condiciones excepcionales, sin que éstas dejen de ser importantes a la hora de considerar su actuación frente al grupo de que se trata.



Con esa idea delante, entonces la respuesta más pertinente  a esa pregunta  es que el líder no nace sino que se hace. Eso quiere decir que estamos hablando de un liderazgo accesible a muchas personas, no reservado a una élite o a una minoría, ni a los grandes personajes a los que antes nos referimos.



Es un  liderazgo que se asume,  que resulta o que aparece en la vida de muchas personas: en la empresa, en la familia, en la escuela, en la universidad, en la iglesia, en el gobierno, en la política. Puede tratarse incluso de un liderazgo situacional, ligado a unas circunstancias determinadas y a un  tipo de relaciones.

Digamos que hay líderes que no sólo no nacen, sino que no necesariamente se hacen, como fruto de un proceso deliberado de construcción del liderazgo, sino que surgen y crecen en ciertos ambientes. Pero sí hay otros que se lo proponen explícitamente y se hacen líderes en virtud de las responsabilidades que asumen y de la influencia que llegan a ejercer sobre los demás por la ejemplaridad en su conducta y por su capacidad de arrastre y de ayuda para conseguir determinados objetivos.



Son los líderes a los que corresponde la afirmación que hace Toynbee: Aquellas personalidades creadoras que dan siempre respuestas exitosas a los desafíos del medio y que en razón de su integridad y de su compromiso con el grupo son libremente seguidos por la mayoría. Nos parece que esta definición encarna de una manera bastante aproximada la esencia del liderazgo, sin encorsetarlo en fórmulas psicológicas.

 Dentro de la tesis de que el líder se hace cabe más una concepción democratizante y participativa del liderazgo que una elitista. Y tiene que ver más con un líderazgo que delega en el grupo la posibilidad de tomar las decisiones (liderazgo democrático) que con un liderazgo autoritario (que toma las decisiones unilateralmente o que se sirve del grupo como una disculpa para aparentar la participación)."

 "El futuro está en manos de la juventud -decía un pensador español-, pero la juventud está en manos de quien la forme". La educación en la infancia siembra hábitos que recogen conductas rectas en la vida adulta. Una educación tejida de valores garantiza el ejercicio de un liderazgo eficaz. Saber de valores está bien, pero lo importante es ponerlos en práctica; y la práctica, cuanto antes comience, mejor:

"¿Te das cuenta de que lo más importante es el comienzo de cualquier cosa, especialmente en el caso de que sea joven y tierno? Pues es entonces cuando toma forma y adquiere la modelación que se quiere imprimir" (Platón). La familia es el verdadero marco de referencia de las personas. Los valores se descubren en casa y se afianzan a lo largo de la vida.

karin.hiebaum@chello.at
Bachelor en Cs. Económicas, orientación Administración. (Universidad de Graz- Estiria- Austria)
Licenciada en Comercio Internacional y relaciones Industriales ( UADE- Argentina ).
Especialista en Negocios y Comercialización Internacional (Universidad de Graz-Estiria-Austria).
Especialista en Marketing, Relaciones Interculturales y Comercialización Internacional.
Cursos y Seminarios de Posgrado en su especialidad.
Consultora de empresas en Estrategias de Negocios y Comercialización para el mercado domestico y / o internacional.
Coordinadora de Proyectos de Inversión en el Mercosur, Paises del este europeos y Unidad Europea.
Docente en niveles de grado, posgrado y extensión en distintas universidades publicas y privadas de Austria.
Docente en diversos centros de estudio, colegiaturas empresariales y centros de capacitación regional.

viernes, 4 de julio de 2014



Liderazgo en las organizaciones y su importancia

Autor: Greysy Jennyfer Adrián Ek

Resumen

El presente escrito tiene como función hacer valorar la importancia que tiene el liderazgo organizacional en estos tiempos, donde día con día nos enfrentamos con cambios contantes en nuestro entorno y en donde si no estamos a la vanguardia simplemente no tenemos éxito. Necesitamos emplear líderes capaces de dirigir a las organizaciones hacia competencias de éxito donde podamos observar que éstas tienen un desarrollo económico y social con el que de alguna manera contribuirían a mejorar la economía y bienestar de nuestro país. Es necesario desarrollar en las organizaciones un liderazgo ético, humanista, de principios y valores que permitan a las empresas tener una efectividad gerencial y con el que puedan llegar a los objetivos organizacionales por medio de los colaboradores.

I. Introducción

El liderazgo es un tema que en tiempos recientes se ha estudiado mucho, pero que como veremos más adelante no es un estilo organizacional que muchas empresas hayan adoptado, puesto que no es nada fácil encontrar a un líder verdadero capaz de sacar adelante todo una organización.
Hoy en día ya no es raro ver como muchas empresas fracasan al poco tiempo de haber iniciado, como la economía de nuestro país en vez de ir en aumento ocurre todo lo contrario, o como en vez de ser mejores personas día a día encontramos más índice de jóvenes delincuentes. ¿Qué es lo que necesitan México y Argentina, para salir del gran agujero donde se encuentra metido lleno de delincuencia, corrupción y violencia? La respuesta no es nada sencilla ¿verdad? Lo que necesitamos señores, son líderes capaces de crear un cambio en el núcleo familiar y social que pueda reflejarse en el desarrollo de nuestra economía, he aquí de la importancia que me ha llevado a hablar sobre éste tema, pero específicamente de los líderes en las organizaciones. En este ensayo se inducirá al lector a conocer la importancia que tiene el liderazgo en las organizaciones para poder enfrentar los constantes cambios de la sociedad, y como sin la falta de éstos simplemente la organización pueden fracasar. Ser líder no es cualquier cosa así como tampoco lo es liderar una organización, para poder ser y hacer esto se necesitan características y habilidades específicas que dentro de este escrito podremos encontrar.

II. Antecedentes

La primera investigación empírica del liderazgo fue publicada en 1904, los principales impulsos en ese campo se produjeron durante la Primera Guerra Mundial, “… el principal interés era identificar las características del liderazgo y la forma en que los hombres ascienden a posiciones directivas. Después de ésta época se dio el fenómeno de la industrialización que aunado al desarrollo de grandes organizaciones burocráticas en las actividades de negocios y del gobierno, provocó la necesidad de un nuevo liderazgo.“ (Fiedler 1995, pp.11-12)
Desde ese entonces las personas han estudiado el concepto de liderazgo enfocado a las características, habilidades, actitudes, etc., inherentes al líder y su contribución en el desarrollo de la organización. Sin embargo no podemos iniciar a hablar sobre éste tema sin saber que es liderazgo en la administración. Uno de nuestros autores favoritos define el liderazgo como: “… proceso interpersonal en el cual los administradores tratan de influir en sus empleados para que logren metas de trabajo prefijadas.” (Hosftadt 2013, pp. 277)
Entonces es claro poder ver que un líder es aquel que puede influir en las personas para juntos lograr las metas propuestas y por lo que sin el cumplimiento de éstas la empresa u organización se vendría para abajo.

III. Desarrollo

La economía mexicana está compuesta por un 95% de las Pymes (Pequeñas y Medianas empresas) según datos del INEGI, generando el 72 % del empleo y 52% del producto interno bruto (PIB) del país. Sin embargo en los últimos años hemos visto como hay un deterioro continuo en las empresas en donde destacan los altos costos de producción, los procesos lentos de comercialización pero sobre todo la falta de creatividad del talento humano para crear y adoptar estrategias que le permitan a la organización tener una eficiencia y eficacia en su producción para generar rentabilidad y solvencia que le permitan enfrentar los cambios tecnológicos, sociales y económicos del mundo cambiante.
¿Qué es lo que necesitan estas empresas para lograr posicionarse en el mercado y no tener una muerte fiscal? Quizás la respuesta más obvia sería contar con todos los recursos tecnológicos y económicos, sin embargo podemos ver que el crecimiento de una empresa y la permanencia de éste en el mercado se generan a través de las ventas que se reflejan en el bien o servicio, pero entonces la pregunta ahora sería ¿Cómo generar la máxima cantidad de ventas? ¿Los líderes influyen en este proceso?
“Las organizaciones dependen, para crecer y perdurar del liderazgo de sus dirigentes y esto es válido para las que tienen fines de lucro y las que no.” (Gómez 2008, pp. 26). Es claro que sin un buen líder los trabajadores de una organización no podrán sacar adelante los objetivos de venta, y sin el cumplimiento de éstas simplemente la organización fracasará.
Pero la tarea de un líder en la organización no es nada fácil, hacer que todo un grupo de personas se integre y trabaje en equipo conlleva a tener una buena comunicación, empatía, voluntad y compromiso con los colaboradores, lo que nos lleva a cuestionarnos ¿Qué es liderazgo? ¿Cuáles son los estilos del mismo? ¿Cómo es un buen líder? ¿Todo jefe es un líder? Existen tantas teorías, definiciones y perspectivas sobre este tema que de estudiarlo a fondo nos llevaría mucho tiempo. Pero empecemos desde el inicio, otra de las definiciones del liderazgo define el concepto como:
“El proceso mediante el cual un miembro del grupo (su líder) influye a los otros miembros hacia el logro de objetivos específicos grupales” (G. 1994, pp. 4).
Entonces es claro poder ver qué líder no es toda persona que dirige una organización, sino aquel que puede influir en las personas para juntos lograr el objetivo común. ¿Qué cuál es la diferencia? Veamos, un jefe (digo jefe porque es el que está al mando de la organización) es aquella persona que solo ordena esperando que los miembros de la organización cumplan con sus deberes y objetivos, sin involucrarse directamente con ellos, mientras que un líder es aquella persona que motiva, escucha, atiende y comprende a los miembros de la organización sabiendo que sin el talento humano simplemente no se pude lograr los objetivos propuestos. 

Una diferenciación muy acertada es la que hacen Roman y Ferrández en su libro Liderazgo y Coaching en la que nos dicen que:

1. El jefe maneja a sus coachees. El líder los capacita.
2. El jefe depende la autoridad. El líder, de la buena voluntad.
3. El jefe inspira temor. El líder, entusiasmo.
4. El jefe dice “yo”. El líder dice “nosotros”.
5. El jefe arregla la culpa por el fracaso. El líder arregla el fracaso.
6. El jefe dice “vayan”. El líder dice “vamos”.
 
He aquí la diferencia entre lo que es ser un jefe y lo que es ser líder, por lo que lo es importante tener líderes capaces de sacar adelante la organización y no jefes que no hacen ningún cambio.
Las incertidumbres de un mundo que está en constante cambio se hacen evidentes, los progresos tecnológicos y económicos nos obligan a generar cambios, a buscar alternativas y estrategias que de quedarnos sentados nunca van a ocurrir. Las organizaciones que no se han podido adaptar al cambio han desaparecido o están a punto de hacerlo, la falta de unidad en éstas provoca inseguridad y hace lento el esfuerzo. ¿Qué es lo que necesitan las organizaciones? Se necesitan líderes. Sin embargo ser líder y liderar una organización no es fácil, primero que nada porque ser líder no es algo con lo que se nace sino que se va formando día a día, y liderar una organización no es lo mismo que liderar a unas cuantas personas.
Hacer que toda una organización se integre y cumpla con los objetivos necesita de líderes que puedan influir en las personas para que éstas puedan ser capaces de sentirse parte de la organización y cumplir con sus objetivos designados. Es como ser parte de una familia, uno siempre quiere lo mejor para todos por lo que siempre se esfuerza para estar bien consigo mismo para poder estar bien con los demás, generando de esta manera armonía y eficacia dentro la misma.
Chávez en su libro de Adminístrate Hoy dice que el liderazgo es un “…. proceso de interacción entre personas en el cual una de ellas conduce, mediante su influencia personal y poder, las energías, potencialidades y actividades de un grupo, para alcanzar una meta en común a fin de transformar tanto a la empresa como a las personas que colaboran en ella”. (Chávez 2006, pp. 20)
Podemos conocer a un verdadero líder cuando de alguna manera sus colaboradores rinden siempre con un desempeño superior, un líder no es grande por su poder sino por su habilidad de poder influir en los demás. Es indispensable que las organizaciones adopten el liderazgo como estilo de organización para hacer frente a las distintas dificultades que se presenten día a día. El éxito en una organización solo se alcanza si todos los colaboradores trabajan en conjunto con el líder para lograr el objetivo de la empresa, por lo que el éxito es en realidad un fracaso si no se puede transmitir a los demás.

IV. Conclusión

El liderazgo en las organizaciones es de suma importancia para todas aquellas organizaciones que buscan adecuarse al constante cambio que tiene el mundo globalizado. No podemos quedarnos sentados viendo como las empresas fracasan, y no hacer algo al respecto. México necesita líderes y estar a la vanguardia para poder competir contras las demás economías del mundo pues como menciona Rodríguez y Ramírez en su libro la Psicología del Mexicano en el Trabajo México a pesar de contar con los 29 recursos naturales esenciales para el desarrollo y riqueza de los países declarada por la UNESCO es un país pobre, mientras que otros países como Japón, Singapur y Taiwán cuentan, cada uno, con solo 3 son países ricos.
En conclusión el liderazgo es importante ya que es vital para la supervivencia de cualquier organización. Es importante, por ser la capacidad de un jefe para guiar y dirigir. Una organización puede tener una planeación adecuada, control etc. y no sobrevivir a la falta de un líder apropiado, incluso dicha organización puede carecer de planeación y control, pero, teniendo un buen líder puede salir adelante.