miércoles, 9 de mayo de 2012

LIDER - COACH


Liderazgo y coaching organizacional.

Del gerente - capataz al líder - coach

Lic. Oscar Anzorena


Uno de los temas de principal interés y de mayor debate en ámbitos empresarios y académicos, gira en torno a la conducción de las personas y los equipos de trabajo en las desafiantes condiciones que plantea el nuevo siglo: escenarios globalizados, mercados ultra competitivos y trabajadores del conocimiento. En este marco se generan diversos interrogantes: ¿cuáles son los conocimientos y habilidades que debe poseer un buen gerente? ¿cómo gestionar la productividad de los trabajadores del conocimiento? ¿es lo mismo conducir, gerenciar o liderar?
En este artículo desarrollaremos un enfoque conceptual que pretende plantear una respuesta integral a estos interrogantes. Basado en dos décadas de experiencia profesional como consultor y coach organizacional, he desarrollado junto a mí equipo este enfoque de trabajo que nos ha permitido acompañar con éxito procesos de desarrollo gerencial que posibilitaron la mejora de la productividad y la competitividad empresaria. Este planteo conceptual tiene como base de sustentación el integrar la “dimensión sistémica” (el contexto y características de la organización y del equipo) con la “dimensión personal” (las competencias que debe desarrollar quien conduce).
El management y el liderazgo:
“La ‘era del desempeño’ significa que vamos a ver 
surgir el liderazgo como el elemento más importante, 
el atributo de mayor demanda y menor oferta”
                                                                                                    
Tom Peters
Muchas veces se usan como sinónimos términos como gerenciamiento, management, liderazgo o conducción. Trataremos de definir con claridad cuál es el significado que le asignamos a cada uno de estos conceptos desde nuestro enfoque conceptual.
El gerente es alguien que cumple una “función” dentro de una organización. La función da cuenta de las responsabilidades de la persona en el puesto que ocupa y se especifica a través de los objetivos que debe cumplir y de las actividades que le corresponde realizar. Cuando la organización le confiere el poder formal a una persona para desempeñar una función, le determina a quién debe reportar y quiénes dependen funcionalmente de él.
Por su parte, el “rol” es la particular forma en que cada persona ejerce la función que le fue establecida. El rol no está predeterminado sino que surge de la manera en que el individuo encarna el cargo que desempeña, de la impronta personal que le confiere a la función que realiza.
A nuestro entender, toda persona que ocupe un puesto de conducción o dirección, para desempeñar en forma efectiva su función debe ejercer dos tipos de roles diferenciados, pero absolutamente interrelacionados entre sí: el rol de administrador o gestor y el rol de líder. Los dos roles son necesarios, complementarios e interdependientes. No existe un rol más importante que el otro.
El rol de administrador (el management) está relacionado con la fijación de objetivos, elaboración de presupuestos, administración de recursos, establecimiento de etapas, planificación e implementación de las acciones necesarias para el cumplimiento de metas y el control de resultados. Cuando quien ejerce la conducción presupone que las personas son sólo un recurso más que tiene que administrar (un recurso humano), desarrolla su función a través de su rol de gestor en forma exclusiva. En este caso se podrá esperar acatamiento de sus subordinados, pero difícilmente motivación, compromiso e implicación con la tarea. Este es el típico gerente tradicional.

Sólo cuando quien conduce reconoce que las organizaciones son comunidades de individuos y no conjuntos de recursos humanos, cuando percibe la importancia de movilizar el talento y el conocimiento colectivo para el logro de los objetivos propuestos, cuando entiende que los seres humanos no pueden ser “administrados”, cuando advierte que el único camino para que las personas agreguen valor a la tarea que desempeñan es que sean valoradas y reconocidas como tales, toma conciencia de la importancia de ejercer los roles de administrador y líder en forma conjunta. Es decir, integra el management con el liderazgo.
Este es un proceso de aprendizaje que vienen transitando las empresas en la actualidad y es en este sentido que Warren Bennis afirma que la mayor parte de las organizaciones están sobreadministradas y sublideradas. En la misma línea de análisis John Kotter sostiene que “la mayoría de las corporaciones estadounidenses tienen exceso de gestión y escasez de liderazgo”.

Hacia un nuevo paradigma de liderazgo:
“Ser líder significa, sobre todo, tener la oportunidad
de crear una diferencia importante en la vida
 
de quienes permiten a los líderes liderar”
                                                                                           
Max De Pree
Alguna vez usted se preguntó ¿porqué existen tantas teorías, tantos libros y tantos cursos sobre liderazgo y tan pocos líderes? La respuesta que yo he encontrado es que el mayor impedimento para el desarrollo del liderazgo es la concepción que tenemos del mismo.
La visión tradicional concibe al líder como un individuo carismático que posee características innatas y extraordinarias, y que a partir de estas particularidades realiza la conducción de sus “seguidores”. Lo distintivo de su accionar es que ejerce influencia sobre los demás y determina sus conductas.
El 90% de la bibliografía actual sobre liderazgo centra su enfoque en el tema de la influencia. Esta mirada del liderazgo, fundada en el “paradigma de la influencia”, lleva implícita la creencia de que liderar es “hacer que el otro haga lo que yo quiero”. El fracaso de este modelo se debe a que el mismo no es más que una versión modernizada y sofisticada de la concepción tradicional de “mando-control”, donde se pretende cambiar la orden por la influencia.

Desde esta perspectiva no debe resultar extraño que en las encuestas de “clima organizacional” surja frecuentemente que un gran porcentaje de personas sienten que no crecen profesionalmente, que sólo aportan entre un veinte y un treinta por ciento de su capacidad productiva y que no tienen posibilidades de desarrollar su potencialidad. Tampoco nos debe sorprender que esto produzca frustración, desmotivación y baja productividad.
A mi entender, este tema no tiene solución hasta que no cambiemos nuestra noción del liderazgo. Es por esto que propongo pensar el liderazgo desde un “paradigma del desarrollo” personal y organizacional, entendiendo al liderazgo como un estilo de conducción que se compromete con el desarrollo de su gente. Al decir de Tom Peters: “Los líderes no crean seguidores, crean líderes”.
Los comportamientos del liderazgo:
“Un líder es mejor cuando la gente apenas sabe que existe.
De un buen líder, que habla poco, 
cuando su trabajo está hecho, su objetivo cumplido, 
la gente dirá: esto lo hicimos nosotros”
                                                                                                        
Lao-Tsé
Otros enfoques del liderazgo, que suenan muy bien desde la teoría pero dificultan la práctica, pretenden definir tipologías de las características o los estilos del “buen líder”. Desde nuestra perspectiva no existe aquello del “buen líder” ya que la misma persona puede actuar desde el liderazgo en algunas ocasiones y no en otras.
El liderazgo siempre tiene que ver con la acción y por lo tanto podemos definir comportamientos que se pueden aprender, observar y evaluar.
Desde esta concepción caracterizamos cinco responsabilidades básicas que definen las acciones que debe desempeñar toda persona que asuma la conducción desde el liderazgo y que conciba este rol desde el paradigma del desarrollo:
1. Construir una Visión Compartida
Una de los compromisos implícitos que asume cualquier persona que se relaciona con otros desde el liderazgo, es generar y consensuar una Visión que le asigne sentido y valores al accionar cotidiano que realizan en forma mancomunada. Antoine de Saint Exupery expresa este concepto con la fuerza y la contundencia de la metáfora, dice: "Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo. Evoca primero en los hombres y mujeres, el anhelo del mar libre y ancho".

2. Delegar poder y generar responsabilidad
Cuando se conduce desde el liderazgo se pasa de “delegar tareas” a “delegar poder”, de establecer y controlar acciones a definir y consensuar objetivos a lograr. Se busca movilizar el potencial colectivo de modo tal que todos los integrantes se comprometan a aporten su saber y energía en el logro de los objetivos compartidos. De esta manera, la tarea de quien conduce no está en dar órdenes y reclamar disciplina sino en transferir poder (empowerment) para que cada uno pueda aportar su capacidad y conocimiento, generando valor a la tarea. Quien no otorga poder y concede autonomía, no puede reclamar responsabilidad y compromiso, ya que ambas son caras de la misma moneda.
3. Generar sinergia y espíritu de equipo
Para gestionar el conocimiento y la iniciativa colectiva, se deben organizar ámbitos de trabajo donde se logre intercambiar y complementar los diversos saberes, donde se pueda pensar y actuar en forma interdependiente, y coordinar tareas, roles y procesos en función del logro de los objetivos establecidos.
Es responsabilidad del liderazgo desarrollar un espíritu de equipo y un estilo de interrelación cooperativo que genere un sentido de pertenencia y posibilite un accionar colectivo que se coordine y complemente en forma efectiva en función de generar valor para la organización y el cliente.
4. Facilitar el desarrollo de las potencialidades
La acción de desarrollar no presupone únicamente capacitar, instruir o enseñar algo, sino servir de guía e inspiración para que los integrantes del equipo desplieguen su potencial y den lo mejor de sí mismo. Esto implica apoyarlos para que asuman nuevos desafíos, acompañar y guiar su carrera laboral y ayudarlos a superar sus niveles de desempeño.Hay circunstancias en las que el desarrollo de las personas implica que el que conduce desde el liderazgo deba asumir el compromiso de facilitar sus procesos de aprendizaje y cambio. En este sentido el liderazgo supone desempeñar el rol de coach con su gente. En estos casos el líder/coach debe encarar un proceso orientado al desarrollo de las potencialidades de las personas, destinado a destrabar los aspectos que obstaculizan su capacidad de acción o dificultan el logro de los objetivos propuestos.
5. Predisponer emocionalmente
Una de las acciones fundamentales e indelegables del liderazgo es predisponer emocionalmente, crear las condiciones anímicas y de vinculación entre los individuos para que se genere un clima emocional que posibilite que todos puedan desplegar su potencialidad y capacidad de acción. Cuando se valora el compromiso, la motivación y la capacidad de agregar valor que pueda aportar cada individuo y el equipo en su conjunto, se debe generar una cultura organizacional basada en la emocionalidad de la confianza y el entusiasmo.
1. Construir una Visión Compartida 
2. Delegar poder y generar responsabilidad
3. Generar sinergia y espíritu de equipo
4. Facilitar el desarrollo de las potencialidades
5. Predisponer emocionalmente
Los comportamientos del líder/coach
El camino “interior” del liderazgo:
“La responsabilidad más importante 
de cualquiera que intente dirigir lo que sea, 
es gestionarse a sí mismo como persona”
Dee Hook
Podemos afirmar que el verdadero liderazgo comienza por liderarse. ¿Qué queremos decir con esto? Que nuestra capacidad de gerenciar, liderar equipos de trabajo y promover el avance de nuestras organizaciones va a estar condicionado por nuestro propio proceso de desarrollo personal y por la adquisición de las competencias que determinan nuestra efectividad. Es sobre esta convicción que sostenemos que el proceso de desarrollo del líder se recorre de adentro hacia fuera y que el Autoliderazgo o la maestría de sí mismo es condición necesaria para el desempeño de un liderazgo eficaz.
En el libro de mi autoría “Maestría Personal, El camino del Liderazgo” , describo y desarrollo las cinco competencias básicas que son indispensables para desempeñar en forma efectiva los “comportamientos del liderazgo” descriptos anteriormente.
Realizaremos una breve presentación de las mismas:

1. Visión Personal
Esta primera competencia implica adquirir una noción de sentido y de propósito en nuestra vida. Está constituida por los valores, intereses y aspiraciones de cada uno de nosotros que le otorgan finalidad y significado a nuestra existencia y establecen la direccionalidad de nuestro accionar. Es la guía que nos indica el camino a seguir y nos aporta inspiración y entusiasmo en su trayecto. En la misma podemos distinguir tres elementos fundantes: la Visión de Futuro, el Autoconocimiento y el Diseño y Construcción de Futuro.
2. Fortaleza Emocional
La emocionalidad es una predisposición para la acción y por lo tanto condiciona nuestro desempeño. Dependiendo del estado de ánimo en que nos encontremos, ciertas acciones nos son posibles de realizar y otras no. La Fortaleza Emocional es la capacidad de las personas para conocer y gestionar sus emociones. Es la competencia que nos posibilita:
• ser conscientes de nuestros estados emocionales (percibirlos, identificarlos y comprenderlos)
• poseer autodominio emocional 
• tener la capacidad para generar los estados anímicos en nuestro entorno laboral que posibiliten la realización de las acciones necesarias para el logro de nuestros objetivos.
3. Capacidad de Aprendizaje y Cambio
La transformación continua y acelerada de los escenarios sociales y laborales nos plantea la necesidad personal del cambio y el aprendizaje permanente. Es por esto que el “aprender a aprender” se constituye en una competencia clave. Los nuevos desafíos y la rápida obsolescencia del conocimiento nos llevan a que muchas de las capacidades adquiridas durante años, en la actualidad no nos sirven u obstaculizan nuestro desempeño.
Nuestra capacidad de aprendizaje es la única competencia que nos puede garantizar que nuestro accionar siga siendo efectivo y que vayamos adquiriendo y perfeccionado las competencias que nos sean requeridas por las sucesivas circunstancias que se nos vayan presentando.
4. Competencias Conversacionales
Tomamos conciencia de la importancia de las competencias conversacionales cuando comprendemos que gran parte de las tareas que desarrollamos en nuestra actividad laboral tienen un importante componente conversacional, ya que las realizamos dialogando con alguna otra persona. Nadie puede liderar, negociar, coordinar acciones o trabajar en equipo si no es a través de sus conversaciones. El éxito del desempeño gerencial depende en gran medida de la calidad de sus conversaciones.El arte de conversar con efectividad está en estrecha relación con el desarrollo de las siguientes competencias:
• Hablar con poder
• Escuchar en profundidad
• Indagar con maestría
• Entrar en sintonía
• Conversar en forma constructiva

5. Efectividad Interpersonal
El resultado que podamos lograr en cualquier actividad que emprendamos va a estar determinado por nuestra capacidad de acción, pero también por nuestra habilidad para la coordinación de acciones con otras personas. Esto surge con claridad cuando observamos el desempeño de los equipos de trabajo. Un equipo constituido por individuos especialistas en su tema, que individualmente tienen un desempeño óptimo, puede lograr un funcionamiento sinérgico que duplique los resultados individuales o, por el contrario, a través de una interacción inefectiva puede obtener un resultado que no alcance ni la mitad de los rendimientos individuales. La Efectividad Interpersonal implica el accionar competente en la coordinación de acciones, la realización de acuerdos y compromisos, la gestión de conflictos y la generación de una red de vínculos de alta calidad.
A modo de conclusión podemos decir que el desafío de los gerentes del siglo XXI es conducir y desarrollar sus equipos y organizaciones desde el liderazgo. Un objetivo ambicioso es que todos los gerentes conduzcan desde el liderazgo, pero una visión aún más desafiante es que todos los integrantes de la organización actúen como líderes. Para que esto sea posible es fundamental entender que el liderazgo no tiene que ver con características innatas sino con comportamientos específicos y que para poder desempeñarlos en forma efectiva se debe recorrer un camino que comienza por el Autoliderazgo y el desarrollo de la Maestría Personal.

lunes, 7 de mayo de 2012

El Factor Humano


El factor humano : Christophe DEJOURS



"El factor humano" es la expresión con la que los ingenieros, los que se ocupan de la confiabilidad de las instalaciones, los diseñadores, los que hacen prevención, los especialistas en seguridad de las personas y de las instalaciones, designan el comportamiento de los hombres y las mujeres en el trabajo. Este volumen recoge, dentro de los conocimientos acumulados por las ciencias del hombre en el trabajo, aquellos que conviene tener en cuenta para leer y evaluar la literatura científica consagrada al "factor humano" y para construir, con esta noción, una concepción menos reduccionista. Enteramente centrado en los conceptos de las ciencias humanas del trabajo, este documento apunta a reunir los principales datos necesarios para abordar sin ingenuidad el análisis de la noción de factor humano, y comprender lo que está en juego en los debates entre las diferentes escuelas de investigación.

Christophe Dejours es director del laboratorio de psicología del trabajo en el Conservatoire National d'Arts et Métiers (CNAM) de Francia. Es autor de numerosas publicaciones sobre salud mental y trabajo, entre ellas Trabajo y desgaste mental.

Indice
Prefacio; Introducción /Primera Parte Análisis crítico de los presupuestos de la investigación sobre el factor humano: problemas teóricos: 1. El concepto de tecnología; 2. De la tecnología al concepto de trabajo; 3. La concepción del hombre: Àmodelización individual o modelización colectiva (aportes de la sociología de la ética y de la psicodinámica del trabajo)? / Segunda Parte Problemas epistemológicos planteados por la noción de factor humano: Introducción; 1. Teoría de la acción y crítica de la racionalidad; 2. Las ciencias humanas y su división interna; 3.Ciencias empírico-analíticas y ciencias histórico-hermenéuticas; 4. Relaciones entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu I./Conclusión: Epílogo - Incidencias del análisis teórico y epistemológico de los presupuestos de la investigación sobre el modelo de hombre en las concepciones del factor humano

Neuronas


Las neuronas adultas también se regeneran

El cerebro no se desgasta, sino que se fortalece con la actividad neuronal


Usando una nueva tecnología que permite obtener imágenes en tres dimensiones y en tiempo real de la actividad cerebral de ratones vivos, investigadores del MIT han conseguido la primera reconstrucción completa de neuronas en la corteza adulta. Esta reconstrucción ha descubierto que las neuronas son capaces de crecer en un cerebro adulto, lo que tira por tierra la creencia establecida hasta ahora de que, una vez alcanzada su madurez, las neuronas no vuelven a desarrollarse. El descubrimiento abre nuevas posibilidades para el tratamiento de enfermedades como el Parkinson o el Alzheimer, al mismo tiempo que aumenta las expectativas de la longevidad porque, cuanto más usemos nuestro cerebro, más robusto será y más capacidad de cambio y adpatación tendrá. Por Yaiza Martínez.


Investigadores del Picower Institute for Learning and Memory del MIT (el Instituto Tecnológico de Massachussets) han descubierto "que las neuronas son capaces de crecer en un cerebro adulto, lo que permitirá la sustitución de neuronas dañadas y abre nuevas expectativas para la curación de enfermedades como el Parkinson, las parálisis y el Mal de Alzhehimer", según un artículo publica la revistaPublic Library of Science 

Hasta ahora se creía que las neuronas, una vez alcanzada su madurez, no volvían a desarrollarse. Sin embargo, esta investigación ha determinado que las neuronas de un cerebro adulto siguen remodelándose y creciendo durante toda la vida, lo que según sus descubridores permitirá explorar los mecanismos de este crecimiento permanente y aprender a estimularlo y guiarlo con fines médicos. También se ha comprobado que cuanto más se usan las neuronas, más crecen las dendritas afectadas. 

La neurología ha trabajado hasta ahora en la regeneración de los axones dañados de una neurona para combatir determinadas enfermedades cerebrales. Sin embargo, el nuevo descubrimiento permitirá otro tipo de terapia: hacer crecer otra parte de la neurona, las dentritas, que son una prolongación ramificada de la célula nerviosa y las responsables directas de la actividad cerebral. 

La dendrita sirve como receptor de los impulsos nerviosos provenientes de los axones de otras neuronas, y es fundamental en la correcta transmisión de los impulsos eléctricos a las células del cuerpo. Su nombre proviene del griego, y significa “árbol”. 

Tal como explica al respecto un comunicado del MIT, lo que han descubierto estos investigadores es que existe crecimiento dendrítico a gran escala en el cerebro adulto, un proceso que si llegara a ser bien conocido puede ser aprovechado por la ciencia médica tanto para el tratamiento de determinadas enfermedades como para la prolongación intencionada de la actividad cerebral, un factor clave de la longevidad. 


Imágenes por dos fotones 

Los investigadores emplearon un método de recopilación de imágenes conocido como imagen por dos fotones, una tecnología bien explicada en el trabajo Síntesis de imágenes en imagen médica, de los profesores M. Carmen Juan Lizandra, Carlos Monserrat Aranda y José Hernández Orallo, de la Universidad Politécnica de Valencia. 

El sistema de imagen por dos fotones es similar al de las imágenes de resonancia magnética, pero con una resolución mucho mayor, capaz de registrar el nivel celular. Gracias a esta tecnología, los investigadores grabaron durante varias semanas a grupos de neuronas específicas situadas en las capas superficiales de la corteza visual del cerebro de una serie de ratones vivos. 

A diferencia de otros estudios, centrados en las neuronas piramidales que hacen posible la actividad cerebral, este análisis comprendió todo tipo de neuronas, incluidas las interneuronas, que unen a dos o más neuronas y que son responsables de la modificación, coordinación, integración, facilitación e inhibición que deben darse entre la percepción de la información sensorial y la consecuente salida o respuesta motora. 

El sistema de grabación por dos fotones magnética permitió crear imágenes tridimensionales con las que se reconstruyeron las neuronas enteras de la corteza de un cerebro adulto. Las ramas de las dendritas fueron medidas durante semanas para evaluar los cambios que se producían en ellas. El resultado fue la primera reconstrucción completa en tres dimensiones de neuronas en la corteza adulta. 

En las imágenes en 3D, las células del cerebro parecían plantas que crecieran todas juntas. Las dendritas más finas eran las que más crecían a lo largo. Otras extremidades se extendían o se contraían al entrar en contacto con las de otras células. Se registraron modificaciones estructurales en el 14% de las neuronas. Algunas no cambiaron durante semanas, y luego lo hicieron de golpe, repentinamente. El aumento de las dendritas osciló entre los siete y los 90 micrómetros (un micrómetro es la millonésima parte de un metro). 


Revolución neurológica 

La escala de estos cambios es mucho menor que la que sucede en los periodos del crecimiento del individuo, pero su importancia es de tal magnitud que, según los investigadores, estos resultados deberían cambiar la forma de investigación en este terreno. 

Hasta ahora, la comunidad neurocientífica ha creído que la plasticidad limitada del cerebro adulto no implicaba ninguna remodelación estructural. Sin embargo, la remodelación se produce claramente en el caso de las interneuronas inhibidoras menos conocidas y accesibles del cerebro de los ratones adultos. 

Las interneuronas inhibidoras actúan como interruptores locales atenuantes, cerrando la actividad de las células cercanas del cerebro. Evitan por ejemplo que el cerebro capte y reaccione ante cada visión o sonido que encuentra y lo protegen también contra la excitación descontrolada (caso de la epilepsia). 

Los investigadores del MIT consideran que es posible que sea en esa red de células inhibidoras donde el cerebro tenga más capacidad de producir grandes cambios. La investigadora a cargo del estudio, Elly Nedivi, señala incluso que cuanto más usemos nuestro cerebro, más robusto será y más capacidad de cambio tendrá, tanto en el caso de los ratones como seguramente también en el de los humanos. 

Que las neuronas puedan crecer y modificarse en la edad adulta implica que algún día será posible reemplazar neuronas dañadas por lesiones en la espina dorsal, capaces de dejar a una persona completamente inmovilizada. Lo que habría que investigar es cómo puede provocarse el proceso y en qué condiciones puede desarrollarse. 

Nueva visión 

Los investigadores observaron un crecimiento relativamente notable en las dendritas, lo que hace pensar que quizá pueda aprovecharse y acentuarse dicho crecimiento para mejorar hasta cierto punto el estado de los pacientes afectados por una lesión medular. 

Como conclusiones generales de esta investigación puede establecerse que el aumento de las dendritas está relacionado con el número de neuronas que se utilizan: cuantas más se usen, mayor es el crecimiento de esta parte de las células nerviosas. 

Por otro lado, esta investigación ha podido establecer asimismo que las neuronas adultas pueden seguir creciendo y que el conocimiento de este mecanismo tendrá gran significado no sólo para el tratamiento de determinadas enfermedades, sino también para el alargamiento de la vida (longevidad).

viernes, 27 de abril de 2012

El Líder se hace...


¿Cómo se hace un Líder?

5 lecciones importantes

En la disyuntiva presente en el interrogante el “El líder nace o se hace? se generan una gran cantidad de teorías sobre el tema. En la respuesta del cuestionamiento de Como se hace un líder? la experiencia de muchas de las escuelas de liderazgo es que hay dos factores preponderantes que se deben trabajar para generar la capacidad de un líder.


Necesariamente
el factor de conocimientos es importante. Este tiene que ver con todos los esfuerzos de conocimientos que debe tener el líder para generar un impacto, no en vano decimos que “El conocimiento es poder” y el líder debe tener este precepto de que sus conocimientos deben generar un estatus de credibilidad para que el proceso de liderazgo se genere. Entonces si quieres ser un líder, debes dedicar tu máximo esfuerzo y dedicación a lograr un nivel de conocimientos sobre los temas sobre los cuales gira el liderazgo, si eres un líder social, político, empresarial o espiritual debes saber sobre los temas sociales, políticos, económicos, debes ser un excelente y apasionado lector, etc.


Pero además de tener y demostrar tus conocimientos, 
un factor que representa un alto porcentaje de tu capacidad de liderazgo es el factor humano, que corresponde a el conocimiento de si mismo y de adquisición de valores y principios, como los principios de “verdad”,”justicia”, “misericordia”,”paz”y “amor”

5 Lecciones importantes.

1. Conocimiento de si mismo.

El conocimiento de si mismo consiste en descubrir o mejor, en ser consciente de sus fortalezas y debilidades. Es tratar de hacer una introspección de su yo, quien soy, como reacciono ante los circunstancias de la vida, el éxito el fracaso, la duda, la burla, las presiones externas e internas (conciencia), para corregir y mejorar nuestra actitud ante la vida. Es estudiar y fortalecer nuestra parte espiritual, fortalecer nuestros principios de “verdad”(aceptar el valor de los preceptos en su esencia pura) , “justicia”(igualdad de conceptos), “misericordia” (comprensión del otro desde mi propio ser), “paz”(estado mas elevado de la esencia del ser “la paz sea contigo”) y amor (la esencia de la acción, todo se hace por amor si te  esfuerzas y trabajas es porque quieres “amas” ser alguien, o por que tienes una familia y tienes “amas el compromiso”, que responder por ellos).
La parte espiritual del líder debe ser la mas fuerte. En este campo (el espiritual), el trabajo es arduo, por que tiene que ver con la fortaleza de nuestros valores, para asumir un compromiso tan elevado como dirigir a otros seres humanos y en muchos casos llegar a ser un modelo o referente que motiva a otros a seguir sus enseñanzas, por que un buen líder forma y educa a través del ejemplo.

2. Visión clara

La visión clara del líder tiene que ver con su capacidad de visualizar y proyectar un propósito claro definido y estructurado, y también con la capacidad de trasmitir la esencia de ese propósito, respaldado en el beneficio común, para que los que reciban el mensaje lo entiendan y lo involucren dentro de sus propósitos como suyo. Asi es como se formar el seguidor de un líder, cuando es participe de la acción que se debe seguir y comprende que ese también es su propósito y por eso lucha y actua con el compromiso necesario para lograrlo. En conclusión para que exista un líder debe haber un propósito y un beneficio, y para que existan seguidores este debe transmitirle este propósito y beneficio para que el compromiso sea mutuo. Lo más importante del líder son sus seguidores.

3. Confianza

La confianza esta basada en seguir los principios anotados en el punto 1, verdad,  justicia, misericordia, paz y amor. Si el líder actúa con la verdad, es justo en sus decisiones, reconoce el esfuerzo en el otro como si fuera el, genera ambientes de convivencia y participación y transmite el compromiso desde su corazón, la confianza es el resultado que se obtiene.

4. Olvidar parte de lo bueno

Esta lección tiene que ver con el dominio del egoísmo, es el trasmitir el conocimiento a medida que se escala en las posiciones creando una escuela de las buenas experiencias, un ejemplo de esta lección es la del vendedor que es nombrado gerente de ventas, su propósito debe ser trasmitir sus conocimientos a su grupo de ventas, para eso se debe dominar su ego y participar de las buenas experiencias a quienes nos siguen.

5. Construir redes

Esta lección tienen que ver con la anterior, se trata de compartir conocimientos a través de redes, con sus pares o superiores sobre los temas de interesa común. En este caso los ámbitos de liderazgo donde se desarrolla nuestra actividad, el compartir conocimiento nos permite desarrollar los propios y generar y construir conocimientos de sinergia entre pares, también hay que tener desapego, dominio del ego para realizar esta tarea.

Liderazgo Situacional


Ken Blanchard

¿Cómo motivar a los empleados e impulsar la eficiencia?


Ken Blanchard es el creador de un sencillo modelo de liderazgo muy utilizado por las corporaciones para mejorar las dotes de mando de sus gerentes

Ken Blanchard es reconocido mundialmente por su modelo de "liderazgo situacional", un sencillo esquema que permite a los managers saber qué estilo de liderazgo resulta más efectivo en cada contexto.

¿Cómo funciona?

En primer lugar, el manager debe evaluar los objetivos a alcanzar y las características del empleado a quien se encargará la tarea.


En principio, Blanchard distingue entre dos factores dentro del esquema: capacidad y compromiso del empleado.


Luego, se distinguen cuatro estilos de liderazgo diferentes. ¿Cuál elegir?

1) ¿El empleado está poco capacitado y muestra un bajo compromiso? Dígale al empleado lo que tiene que hacer y siga de cerca su desempeño.

2) ¿El empleado es poco capaz pero está altamente motivado? Establezca una comunicación en dos sentidos. Dígale al empleado lo que debe hacer pero manténgase abierto a sus sugerencias sobre posibles modos de mejorar los resultados.

3) ¿El empleado está altamente capacitado pero manifiesta un limitado compromiso? Deje las decisiones operativas en manos del empleado. Dedique todas sus energías a motivarlo y brindarle la confianza que necesita.

4) ¿El empleado está altamente capacitado y muestra un elevado compromiso? Transmita al empleado sólo los grandes lineamientos estratégicos pero no lo obstruya en
la tarea. Utilice el factor empowerment.

Kenneth Blanchard y Paul Hersey, plantean en su modelo de Liderazgo Situacional, que los gerentes deben utilizar varias formas de liderazgo, dependiendo de la situación en la que se encuentren. El Liderazgo Situacional permite el análisis de la situación y la evaluación de las necesidades para que se utilice el estilo que se acomode a la situación presente. Este modelo tiene en cuenta para su aplicación las capacidades de los empleados en sus áreas de trabajo y su compromiso con las tareas.
  
Concepto de “Madurez” del empleado en el Liderazgo Situacional

El factor situacional más importante, que determinará el comportamiento más eficaz de un líder, para obtener resultados a través de sus colaboradores, poniendo más o menos énfasis en cada una de las dos variables descritas (conducta de tarea y de relación), es el nivel de madurez del colaborador.
El estilo de dirección tiene que acomodarse a la medida de cada colaborador.

Nivel de madurez de los colaboradores.

La “madurez” se define, según la teoría de Liderazgo Situacional, como “la capacidad de formular metas altas, pero alcanzables; la disposición y la habilidad para asumir responsabilidades; la experiencia, la formación y las competencias profesionales, de un individuo o de un equipo de trabaio, para realizar una determinada tarea o desempeñar una función “.
Estas variables de madurez deben ser consideradas solamente en relación con la ejecución de una tarea específica. El individuo no es maduro o inmaduro en un sentido total, sino que puede comportarse con un alto grado de madurez en una determinada función de su puesto de trabajo, mientras que en otro tipo de actividad estaría en su “nivel de incompetencia”.
El concepto básico de esta teoría es el siguiente: si tenemos que lograr un determinado resultado, por medio de un colaborador poco maduro, el estilo de dirección más adecuado sería aquel en que el jefe pone máximo acento en la conducta directiva de tarea (dar órdenes, supervisar, etc.) y menos acento en la conducta de apoyo y de relación.
A medida que el nivel de madurez del empleado aumenta, en relación con el logro de un objetivo específico o el desempeño de una función, el jefe debe ir reduciendo progresivamente la conducta de tarea (manteniendo una supervisión menos estrecha) e ir aumentando paulatinamente la conducta de relación (reconociendo el trabajo bien hecho y manteniendo una comunicación frecuente), hasta que el colaborador alcance con más eficacia sus objetivos.
En la medida en que el colaborador llegue a un nivel alto de madurez psicológica y profesional, el líder no solo disminuirá la conducta de tarea sino que hará lo mismo con la de relación. Este comportamiento del líder impulsará al colaborador a crecer más en su madurez y a desarrollarse en el ámbito laboral.
El estilo de dirección que utilice un líder debe ser congruente con el nivel de madurez de cada colaborador y de cada equipo de trabajo.
La teoría del Liderazgo Situacional considera la madurez bajo dos dimensiones: madurez profesional y madurez psicológica.

Madurez Profesional
Aptitudes.
Formación.
Competencias.
Experiencia.
Capacidad de solución de problemas. .
Cumplimiento de plazos y compromisos.

Madurez: Psicológica
Voluntad para asumir responsabilidades.
Autonomía.
Confianza en sí mismo.
Interés.
Constancia.
Motivación de logro.

Resumiendo, podemos afirmar que: persona madura es aquella que tiene un adecuado nivel de aptitud (puede), de personalidad (es), de formación (sabe) y de motivación (quiere) ; en suma : que es eficaz.


Hemisferios Cerebrales

viernes, 13 de abril de 2012

13 Normas de la Comunicación Efectiva

1.- Fije su objetivo antes de comunicarse (y conozca a su receptor antes de dirigirse a él)

2.- Toda comunicación se mide por sus resultados (lo que importa son los efectos, no las buenas intenciones que tengamos)

3.- El mensaje real es la conducta del receptor (por más que le cueste o le moleste aceptar esto, lo que Ud. provoca es lo que comunicó)

4.- Si no consigue su objetivo, varíe su comunicación (en lugar de culpar a los demás)

5.- Cuantas más opciones tenga, mejores resultados obtendrá (sea "rígidamente flexible"  ver técnicas en norma 5)

6.- Frases breves, lenguaje simple (deje lo pomposo y grandilocuente!)

7.- La comunicación mejora empleando simultáneamente varios canales y medios (acostúmbrese a usar resúmenes escritos en la pared y diagramas, planeando antes lo que comunicará)

8.- La acción pesa más que las palabras (mejor que decir es hacer, y mejor que prometerse realizar)

9.- Sea congruente con lo que dice, cómo lo dice y lo que hace (evite los "dobles mensajes", excepto en los chistes y el flirteo, o casos especiales)

10.- Escuche activamente a su interlocutor (invítelo a sentirse "OK" demostrando su interés)

11.- Manténgase en la posición existencial realista ("yo estoy bien, tú estás bien")

12.- No hay fracasos en la comunicación, sino sólo resultados favorables o no, (de modo que aplique estas normas y evalúe los resultados).

13. Adopte el marco de referencia de su interlocutor